
Ahora resulta que soy machista!!!, uff eso si que es una novedad, y más porque siempre me había esteriotipado de “mandilón”. Lo curioso – me lo dijo una señora de aquellas que critican fuertemente a aquellas otras que no son “buenas esposas”, imagínense, empiezan a decir una sarta de sandeces en contra de quien compra comida en la cocina económica, que no saben tejer ni hacer curiosidades caseras como flores y manualidades de migaron y cosas por el estilo. Vaya, si que me he quedado sorprendido. Mas sin embargo tiene parte de razón, pero la razón a la que me refiero es a la proporción que todos los hombres tenemos de “machistas”, que tiene su equivalente a las mujeres y su parte normal de “feministas”. No más allá de eso, no, solo simples y sencillas actitudes que aunque parecieran comunes, la gente que no tiene nada que hacer tiende a ver en su prójimo. Cierto estoy que lo hizo de buena fé, es más, solo lo escribo aquí como forma de protesta inútil, porque igual de inútil seria dialogar con alguien tan intransigente.
Bueno, eso no es lo que nos compete esta ocasión, solo lo menciono como una pequeña vivencia que me ha incomodado un poco, detalles, ¿no creen?. También escuche algo realmente relevante, y es por lo cual estoy haciendo este pequeño escrito, este personaje que en un programa televisivo decía: “una de las peores enfermedades de la gente es enfermarse de importancia”, me ha dejado estupefacto, ¡ah! que verdad tan mas grande, creo que deberían incluirla en la lista de las enfermedades mas peligrosas y con tendencias de incurable.
El conductor hacia referencia a la clase política, pero que por razones comunes odio siquiera dedicarles un poco de mi tiempo, para mentiras las mías, esto no quiere decir que sea ajeno al tema, pero mientras no exista una coherencia tanto como de gobernantes, candidatos y gobernados, así es, escribí “gobernados”, no habrá los menores tintes de salir de esta mediocridad nacional, mejor hagamos algo al respecto, cada quien en si trinchera contribuyendo a lograr una mejor patria. Me robo esta frase que dice “ Clavo que sobresale, el martillo lo saca”- Igualito que en esta patria- pero solo eso, cada quien con lo que le corresponde, y no como nuestra flamante clase política, que al momento de adquirir poder deberíamos vacunarlos contra esa terrible enfermedad, la de la importancia.
Sin embargo no solo los políticos se enferman de tan repugnable padecimiento, esta plaga maligna regularmente se filtra a nuestros hogares, escuelas, trabajos y finalmente a nuestra persona. También a mi me ha afectado dicha alteración en alguna época de mi vida, pero la mejor cura para este mal es tomar grandes dosis de humildad por las mañanas y de perdón por las noches (madre mía, parece que estoy escribiendo una cadena milagrosa, recuerde, mandela a 10 contactos y ese deseo se cumplirá). Veamos el otro lado de la moneda, es decir, no el creernos importantes, sino el hacer importante a alguien. ¿Qué determina que una persona es mas importante que otra?, siendo sinceros, NADA, vivimos en mundo en donde todos somos iguales (mamaaaá, ahora me salio mi sentido Marxisista), claro que la importancia de una persona reside en su integridad, en que trata a los demás como quiere ser tratado y posee una empatia tal que se gana el respeto de sus congeneres, pero es eso, RESPETO, eso se puede ganar, la importancia es falaz, no es propia, no nos pertenece, nos la regalan, pero el RESPETO, se gana.
Creo que cada vez voy peor con mi blogología, trataré de echarle mas ganillas.
Por lo pronto, dejare de quejarme de este dolor de espalda.
Hasta la próxima.
Shop.
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